Reseña de Uñas de Gata, de Carmen García Rodríguez





¿Por qué dice Rosa que lo que va a escribir en el cuaderno que acaba de comprar debería estar bajo llave, incluso para ella?
A través de estas páginas, la protagonista transita entre pasado y presente sirviéndose sobre todo de la sinceridad, con el objetivo de encontrar las respuestas que necesita para poder rehacer su vida después de haber sido abandonada por su esposo.
La trama principal se mezcla con otras secundarias en las que aparecen hijos, padres, amigos, hermanos y una psicóloga. Estos personajes también dejan su estela en la novela.

¡Muchas gracias a la autora por el ejemplar!

Tardé mucho en leer este libro, más de lo normal, y no porque no me enganchara, sino porque mis obligaciones universitarias comenzaron de repente a acaparar todo mi tiempo y encontraba muy pocas oportunidades para leer. Como sea, me alegro mucho de haberlo leído lentamente: este es un libro para leer así, paso a paso, madurando cada capítulo.

La prosa está estructurada como un diario íntimo, con fechas encabezando cada capítulo. De hecho, Rosa empieza contando cómo se compró su cuaderno rosa, recordando que cuando era niña tenía uno parecido, y explicando que comenzó este ejercicio de escribir por recomendación de su psicóloga, Erika. Me pareció un inicio muy adecuado, tímido, dubitativo, poco natural y a la vez entusiasta, tal como se suele empezar a escribir en un diario: con motivación pero un poco forzado, porque todavía no sabemos muy bien qué escribir.

Creo que la autora tomó una decisión muy atinada al escribir su primera novela desde esta perspectiva, ya que hace que algunas expresiones populares colocadas en medio de la narración nos parezcan naturales, y que se pueda disculpar el uso repetitivo de algunos recursos. Sin embargo, hay algo que sí quiero señalar, y es que a veces las reflexiones de Rosa se volvían muy explicativas, y, al menos en mi caso, frustran un poco al lector.

Me despido de todos. Jesús me da un beso muy cerca de los labios para provocarme, entre casto y licencioso. Le sonrío porque el detalle me gusta. Lo interpreto como: "Me gustas, pero te respeto".

Sí, sí, Rosa, todos entendemos el significado de un beso en la comisura de los labios, ¡no hace falta que nos transcribas exactamente lo que pensás que significa! Este tipo de intervenciones me chirrían un poco, me sacan de contexto y me dan la impresión de que la autora tiene miedo de que el lector no le entienda. Como si ella no supiera expresarse, o, lo que es peor, como si el lector fuera tonto. Y nunca conviene tratar a tus lectores de tontos.


Poco a poco, podemos ver cómo Rosa va perdiendo esta estructuración y comienza a escribir lo que quiere, cuando quiere, como quiere. Además, irá definiendo su propia motivación para hacerlo, más allá de lo que le ha indicado su psicóloga. Así la narrativa evoluciona y nos vamos encontrando con personajes cada vez más complejos.


Side note: iré poniendo las imágenes de algunos personajes según cómo me los fui imaginando, aunque a veces no coincida con la descripción que sale en el libro.

Rosa, para empezar, es desde el principio un personaje lleno de matices, que van evolucionando a medida que avanza la trama, sin perder su esencia. Si bien me resultaba un poco desesperante, me pareció muy humano que a pesar de haber aprendido muchas cosas, siguiera cayendo en los mismos errores, porque las personas somos así: nos tropezamos una y otra vez con la misma piedra, y lo peor es que a veces ni siquiera somos capaces de verla. Rosa es un poco testaruda, pero sobre todo es muy servicial, responsable y generosa. Le gusta hacerse cargo de los demás, y eso a veces la lleva a asumir responsabilidades que no le corresponden, por mucho que se justifique. Se guarda las cosas con el fin de no lastimar a otros, lo cual me desespera sobremanera, porque a mí me daban ganas de meterme en el libro y gritarle un par de cosas a algunos personajes, quizá con un buen cachetón de por medio. Pero Rosa aguanta todo, y después sufre. Es arduo el camino que va a recorrer para aprender que a veces decir "no" está bien.


En contraparte, tenemos a Luis, su ex-marido (que ella a veces sigue llamando "mi marido" y a mí la sangre me hierve porque HIJA, DESPUÉS DE TODO LO QUE TE HIZO. En fin). Luis dispara el desarrollo de la novela al dejar a Rosa por otra mujer más joven, Elena. A partir de ese momento, Rosa va a hundirse en una vorágine de preguntas sin respuesta, y, por supuesto, termina siempre culpándose a sí misma. Luis, por su parte, no hace nada por disculparse ni por alivianar el peso que de repente ha descargado sobre su ex-esposa, hace la vista gorda porque le queda cómodo y se comporta de una manera extremadamente egoísta. Hasta que esta actitud deja de ser de su conveniencia, claro. Pero no entraré en spoilers.




Por suerte, para abrirle los ojos a Rosa y alivianarla de sus culpas tenemos a Pilar, mi personaje favorito de la historia y mejor amiga de la protagonista. Ella vive libre y se divierte, dejándose llevar siempre: se toma la vida con soda, como quien dice. Cuando Rosa empieza a agobiarse por todas las responsabilidades, prejuicios y culpas que se echa, Pilar siempre está ahí, dándole con humor el consejo justo.




No puedo dejar de mencionar a Francisco, ¡oh, Francisco! Un personaje fugaz y poco profundo, pero increíblemente magnético. Los capítulos donde aparece son tan chispeantes que sentía que el libro iba a prenderse fuego frente a mis ojos, y cuando no está, es palpable la tensión por la necesidad de que reaparezca. No diré más pero... bueno, Carmen: gracias por Francisco.




Podría seguir poniendo imágenes porque no sé qué me ha pasado con este libro, pero todos los personajes se me hacían muy nítidos. Pero si sigo así, esta reseña va a durar años, así que sólo mencionaré los más importantes, de pasada: María, hija de Rosa y Luis, cuya relación con Rosa me pareció extraordinariamente construida; Luis hijo, que, en serio, con lo encantador que es ese chico ¿era necesario ponerle el mismo nombre que a su padre?; Lupita, personaje que me pareció un poco estereotipado (mexicana, siempre alegre, el alma de la fiesta... meh); Raquel y Luisi (¿¿por qué todo el mundo se llama Luis en este libro??), amigas de Rosa y Pilar, cuya expresión perfecta para definirlas es "mujeres responsablemente casadas"; la abuela Pepa, personaje entrañable con quien es muy fácil encariñarse; la madre de Rosa, una mujer rígida y de valores anticuados, aunque con un corazón enorme; y un largo etcétera.

Porque esta historia, aunque no lo parezca, es bastante compleja, con multitud de personajes secundarios cuya trama se desarrolla lateralmente a la historia principal, y nos vamos enterando de a pedacitos cada vez que Rosa posa la mirada sobre ellos. Además de estos personajes, tenemos otros, fugaces, que llaman la atención de la protagonista por ser especiales, y que incluso agregan cierto realismo mágico a la historia, pero que así como vienen se van, dejando como única huella unas valiosas enseñanzas grabadas en la mente y el cuaderno de Rosa.
Personajes con la misma mística que Gandalf
Sin embargo, no todo es color de rosa con este libro, y creo que a pesar de ser tan complejo, le sobran unas cuantas páginas, ya que muchas veces la narradora se pierde en detalles cotidianos (por ejemplo, describir exactamente lo que preparó para desayunar, o enumerar a todos los comensales según cómo se han sentado en la mesa), retrasando el desarrollo de la historia. Hay elementos innecesarios que no suman nada a la trama (como la historia que cuenta la abuela Pepa sobre el Pataspelás), que aparecen muy en el inicio de la novela y distraen, cuando lo que debería hacer aquí la autora es atrapar al lector en la trama principal, o a lo sumo presentar a los personajes. En fin, los primeros capítulos de este libro parecen un paseo errático por la vida de la protagonista, como si Rosa no se decidiera sobre qué historia contar y estuviera retrasando el momento de encauzar su relato, cosa que finalmente se logra luego de las primeras cien páginas del libro.

Por otro lado, como estudiante de último año de Psicología no puedo dejar de observar con ojo crítico a un personaje que es sumamente importante para el desarrollo de Rosa: Erika, su psicóloga. A veces sus intervenciones me parecían demasiado psicoeducativas, y otras demasiado escuetas, pero al final siempre terminé estando de acuerdo con ellas. Las excepciones fueron escasas, y siempre relacionadas con el uso de absolutos: Erika abusa un poco de los "siempre", "nunca" y "nada", cosa que creo es un poco contraproducente para una paciente que es tan autoexigente.

-Si algo te molesta de una persona, debes hacérselo saber -vuelve a hablar mi psicóloga-. Planta cara a todo aquel que no te respete. Pero nunca, jamás, insultes. Si recurres a esa táctica como mecanismo de defensa, estarás denigrándote en primer lugar a ti misma, a los testigos que presencien la ofensa y al humillado. Todas las partes saldrán perdiendo. Aunque te parezca lo contrario, nadie gana.

Esta intervención, aunque suena a buen consejo, me parece demasiado cargado de moralismos para ser expresado de esta manera frente a una paciente que ya tiene demasiadas culpas con las que cargar. Es más, creo que a Rosa le hace mucha falta el valor de mandar a la mierd* a su ex, por ejemplo. Es una persona extremadamente controlada, y esta intervención no parece tener eso en cuenta.

Para terminar, y habiendo ya volcado todo lo que tenía en el tintero, quiero hablar sobre el tema de la novela. Siento que esta historia es un reflejo excelente de todo aquello con lo que lidian las mujeres de la generación de nuestros padres (mujeres que tienen entre 40 y 50 años). No puedo saberlo a ciencia cierta, ya que no lo vivo en carne propia, pero cuando leía las reflexiones de Rosa no podía evitar pensar en mi mamá, mis tías, mi madrina; y en todas las estructuras rígidas con las que fue criada la generación del '60, que, teniendo que desenvolverse en un mundo mucho más desestructurado, entran en conflicto. El sentido de deber comportarse, hacerse cargo, sostenerse a sí mismas y a otros, y a la vez no permitirse una tregua, es permanente tanto en Rosa como en la mayoría de los personajes de su edad. Cada una lidia con ello como puede, y el extremo es Pilar, quien directamente ha decidido ir en contra de todos los mandatos y hacer de su vida una montaña rusa.

Pero no es fácil escapar de la forma en que hemos sido criados. Si bien Rosa en un momento "revolea la chancleta", luego de un tiempo vuelve a sentirse responsable de muchas cosas, y a considerar la vida según unos parámetros que oscilan entre lo anticuado y lo moderno, lo cual no deja de confundirla. Creo que este libro me ha enseñado la manera de pensar de mis mayores de una manera que nadie me podría haber explicado antes.

En conclusión, Uñas de Gata es una novela sobre la superación, el amor a uno mismo, la amistad y la familia, donde el perdón y la aceptación de las contingencias del destino se vuelven fundamentales para enfrentar la vida con dignidad y fortaleza.




Sobre la autora
Carmen García Rodríguez Alonso es una escritora española nacida en Segovia. Comparte relatos eróticos y otras entradas interesantes en su blog, La araña rosa, y está estudiando Psicología en la UNED como parte de su formación como escritora. Uñas de Gata es su primera novela, que ha sido publicada por la editorial Punto Rojo. Pueden conseguirla en Amazon tanto en formato físico como digital, y el 27% de su precio (correspondiente a la autora) será donado a la Asociación Española contra el Cáncer.

Share:

7 comentarios

  1. Hola!!
    No lo conocía y me ha llamado la atención, gracias por la reseña
    Un saludo :)

    ResponderEliminar
  2. Hola no conocía el libro pero parece bastante interesante, Muchas gracias por la reseña
    Saludos!
    http://mundodenwalton.blogspot.com.ar/

    ResponderEliminar
  3. Hola!
    No suelo leer libros que estén narrados en forma de carta o diario. Me pierden bastante. Así que por el momento paso de leer este libro, pero lo como recomendación.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  4. ¡Hola! Conocía este libro por leer reseñas, pero para serte honesta, todavía no me animo a leerlo. No sé si por la trama, si no es algo que me interese para leer ya mismo, pero lo dejo para más adelante.
    Suena como una novela bastante compleja y con muchas cosas para rescatar, enseñanzas, frases y más. Me alegro que te haya gustado y espero poder leerlo en algún momento para compartir mi opinión con vos.
    Un beso

    ResponderEliminar
  5. Hola! No conocía este libro en absoluto, me llamó muchísimo la atención. Tu opinión está llena de colores y también es muy descriptiva, aunque sin llegar a dar spoilers. Definitivamente, cuando tenga plata, voy a comprar el libro y ver por mi misma cómo se desarrolla la historia. Me alegra que te haya gustado la historia y la hayas podido disfrutar.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  6. Hola!! En otro libro también encontré eso de querer explicar la reflexiones y es tedioso. Me gustaría leerlo para saber como evoluciona el personaje de Rosa. Este libro se lo voy a recomendar a mi mamá, le gusta este tipo de literatura, de superación.
    Saludos!!

    ResponderEliminar
  7. Hola Sofi! Todo bien?
    Coincido con comentarios anteriores en que no conocía el libro, si te soy sincero. Es la primera vez que lo veo y me cautivó mucho la portada, pero la historia no es algo que particularmente me atraiga. O sea, lo leería si se me presenta la oportunidad, pero siento que no es lo mio. Es una lástima que la lectura se torne densa de a por ratos las reflexiones que son muy explicativas. Debe ser una novela muy buena para sacar varios consejos de ahí y sentirse un poco mejor si es que alguien está viviendo una situación similar a la de la protagonista. Por el momento lo dejo pasar
    Saludos! Que andes bien

    ResponderEliminar

Este blog está asociado con Tinker&Co., por lo que con cada comentario que me dejes, nacerá un hada en el País de Nunca Jamás.

¡Ayudanos a luchar contra la extinción de las hadas! ¡Dejá un comentario!